lunes, 2 de febrero de 2009

American Connection

Antes de poder hacer la valoración del blog que he elegido, tengo que remarcar que no he seguido todos los de la clase periódicamente. Los he visitado todos al menos una vez, pero solo he seguido a lo largo de todo el seminario un par de los que me parecían más interesantes. El blog de la asignatura que más me ha gustado es http://abroad-usa.blogspot.com/, del alumno Damià S. Bonmatí, pese a que tengo que reconocer que había otros de igual calidad y temas muy variados.


Sin embargo, hay algo de Abroad-USA que lo hace especial para mí. Ese algo es la conexión americana con Barcelona, nuestra ciudad. Aunque otros blogs hablan sobre los EEUU en España, ninguno me ha acercado tanto a la “realidad americana” de la ciudad condal. Antes de leer el blog tan solo imaginaba que habría algún que otro americano afincado aquí interesado en las elecciones, pero gracias a él me he dado cuenta de toda la ebullición política que ha causado y de cómo los americanos que están comprometidos políticamente lo están en la medida suficiente como para hacer campaña desde el extranjero (que raro nos suena todo esto…).


Además, el tono variado, a veces más periodístico, otras más literario, pero nunca demasiado largo (algo que se agradece), sumado a los detalles gráficos como negritas y el uso de destacados lo hacen entretenido. Pero sobretodo, hay una entrada en este blog que recomendaría a toda la clase: Obama en la Rambla (o un deseo para el nuevo año). Muy bueno.

El Equipo O


Si acaso había alguien que esperaba a Obama al volante de una furgoneta negra con una especie de Equipo A del siglo XXI que resolvería todos los problemas de los EEUU (léase la crisis económica, guerras en Irak y Afganistán y un largo etcétera), se equivocaba. El presidente no ha organizado un equipo rompedor, lleno de gente por descubrir. Parece que más bien ha decidido apostar por lo seguro y se ha rodeado de un gabinete compuesto por gente con experiencia en política. Y es que, tal como están las cosas, Obama no se puede permitir no hacerlo bien.

Por ello, el “cambio” que prometía en su campaña va a ser llevado a cabo en su mayoría por rostros conocidos de antiguas Administraciones, muchos de ellos del período Clinton. Y por fin salió el nombre: Hillary Clinton. Flamante nueva sustituta de Condoleeza Rice al frente de la política exterior americana y nueva amiga y compañera del presidente. Qué lejanos parecen ahora los días de las descalificaciones personales y los insultos ante las cámaras, cuando ambos corrían en la misma carrera. Pero todo eso ahora parece olvidado, después de todo, Hillary está en su ambiente. Además, Obama ha decidido mantener al miembro de la Administración Bush Robert Gates al frente de la Secretaria de Defensa, dado el buen resultado de la estrategia militar que ha conseguido un descenso en la escalada de violencia en Irak y Afganistán.

Así pues, parece que el nuevo presidente ha creado una especie de gobierno de unidad nacional para hacer frente a las circunstancias: un equipo de ideología centrista, pero ancho de miras e integrador. Lo que muchos analistas ya temen es que se convierta en un “equipo de rivales” (como lo han acuñado) en el que acaben produciéndose luchas de titanes. Sí, es cierto, es uno de los posibles desenlaces a esta historia. Pero también podría ser que la personalidad de Obama pudiese catalizar la experiencia de tan pragmático y experimentado equipo para lograr el tan anunciado change. Bueno, de cualquier manera, dice que ha escogido a los mejores en cada área porque la coyuntura lo reclama. Veamos si ha escogido bien.

Obama: la investidura

20-J.

Este día pasará a la historia cómo el día de la esperanza, el día en que se disipó la neblina del triunfo postelectoral para que la nueva cara de América asumiera de una vez por todas los mandos del país. “Hay que afrontar el futuro con esperanza”, dijo Obama, “y sólo así podremos superar los nuevos retos con nuestros valores de siempre”. El parlamento del recién investido presidente ha sido analizado hasta la saciedad, y en él destaca su apelación al sacrificio colectivo y a la comprensión de que la situación es mala y no será fácil de resolver. Además, el multilateralismo en política exterior y un planteamiento keynesiano de los asuntos económicos han sido algunos de los puntos más destacables de lo que dijo.


3.000.000

Esta es la cantidad aproximada de asistentes que se agolparon en el National Mall el día de la investidura más cara de las historia de los Estados Unidos. Las gélidas temperaturas registradas en Washington no impidieron que ciudadanos de todo el país colapsaran la ciudad, metro incluido, para vivir este momento para la posteridad. Había seguidores venidos de todos los rincones del país, así como turistas extranjeros que querían formar parte también de ese pedazo de la historia. El denominador común de toda la gente que abarrotaba la zona siguiendo la ceremonia de investidura era sin duda la confianza en el nuevo líder, la práctica seguridad de que era el más indicado para los males que aquejan al país, el convencimiento de que nada puede ser peor que lo que se deja atrás…


44º

43 blancos han presidido la superpotencia antes de que por fin un negro haya llegado a la Casa Blanca. Como Obama dijo en su discurso: “Lo que era impensable hace unas pocas décadas, lo que mi padre creía imposible, es hoy realidad”. Una buena parte de los asistentes a la gran fiesta (puede llamársele así) de investidura de Obama eran afroamericanos. “Este momento es lo que mi abuelo siempre soñó”, dicen algunos, y la emoción captada por las cámaras en la destartalada voz de Aretha Franklin lo corrobora. Parece que, aunque haya sido solo por un día, todo el mundo se olvide de las diferencias y disfrute de la fiesta. Parece el retrato del poblado la noche antes del comienzo de una dura batalla.

La hegemonía de la violencia

Los Estados Unidos de América y la violencia son dos conceptos que van muy ligados. Al margen de las matanzas escolares y las asociaciones de defensa del derecho a portar armas (tan inquietantes para nosotros, los europeos), hay que considerar la violencia como lo que significa para una nación como los Estados Unidos. La violencia (y con ella, claro, está, también las armas) fue básica para la conformación de los EEUU, para su independencia de Gran Bretaña, para la conquista del Oeste… En fin, que las pistolas y escopetas fueron para la forja del Estado-Nación norteamericano uno de los ingredientes primordiales. Tanto es así, que el derecho a portar armas está reconocido en la Segunda Enmienda de la Constitución. En este sentido, no debe de extrañarnos la existencia de asociaciones y grupos de presión que defiendan tan patria costumbre...

Por otro lado, y desde una óptica más geoestratégica, la evolución de los EEUU como superpotencia imperial se ha visto también fundamentada desde la 2ª Guerra Mundial en la industria armamentística y el tan nombrado complejo militar-industrial, expresión acuñada por Roosevelt hace más de medio siglo pero tan vigente hoy en día. Según él, la Guerra Fría tenía el riesgo de convertir a Estados Unidos en una fábrica de armamento necesitada de guerras para sobrevivir. Sus mayores temores se han ido confirmando a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, y los conflictos abiertos en Afganistán e Irak parecen una buena muestra de ello. Esperemos tan solo que la crisis económica sea tan dura que hasta las fábricas de bombas tengan que cerrar (sic).

Its the new New Deal?


Barack Obama tiene un problema, y de los gordos. Según los expertos (de los que sin duda, él ha sabido rodearse), el más gordo desde 1929. His name is crisis, y tiene pinta de que se va a quedar un rato. Así que el flamante nuevo presidente de la superpotencia ya se ha puesto manos a la obra, y una de sus primeras firmas la ha estampado en el plan de estímulo económico que ha presentado para la ocasión. Éste prevé una inversión de 775.000 millones de dólares, que sumados a los 700.000 dólares inyectados por Bush y el Congreso para reflotar los bancos deberían ser un buen comienzo.


Lo que se plantea aquí es que rumbo tomará la política económica de la administración de Obama para salir de este atolladero. Parece ser, por los asesores económicos que ha escogido el presidente, que el keynesianismo puede volver a estar de moda. A decir verdad, parece que no hay otra salida que la de forzar la balanza presupuestaria hacia el déficit (en el que ya se encuentra debido a la CARÍSIMA guerra de Irak) y acumular gasto público para generar empleo. Pero claro, la situación es desesperada y las soluciones tienen que ser urgentes.


Para implementar estas medidas de creación de empleo, Obama ya ha declarado que su intención es aumentar la cobertura social estatal (prácticamente inexistente), sobretodo en lo que se refiere a la educación (con la creación de más becas) y al sistema sanitario, que por fin podría verse aumentado en un país en que el 20 % de la población vive sin seguro médico. Además, en un gesto considerado como un guiño a la política energética de Zapatero, el nuevo presidente ha repetido en varias ocasiones la necesidad de invertir en la obtención de energías renovables.


En fin, todo ello supone un intervencionismo estatal muy acusado si se compara con las medidas liberales de los neocon que han manejado la economía estadounidense desde la época de Reagan, y por ello tendrá que consensuarse en el Congreso durante los próximos meses; pero la verdadera pregunta es ¿Será un nuevo New Deal o Obama se amilanará y dejará los problemas estructurales sin resolver?

miércoles, 19 de noviembre de 2008

¿Reconciliación o sonrisas diplomáticas?

Como era de esperar, todos los medios de comunicación españoles publicaron la foto o retransmitieron las imágenes. Y desde luego, no era para menos. Ambos, ante las cámaras, con sendas sonrisas Profidén para regalar a los periodistas. Sin embargo, todos sabemos lo que se esconde bajo esos gestos tan políticamente correctos (y, por qué no decirlo, simpáticos y hasta creíbles): una relación que no pasa por su mejor momento. Pero claro, si nos aplicamos la filosofía positivista que tan de moda está hoy en día, podemos verle el lado bueno: la cumbre económica (y cualquier futura presencia española en los foros internacionales) es una oportunidad para olvidar antiguas rencillas y empezar una nueva etapa.

Sin embargo, no está de más echar un vistazo a las relaciones entre ambos países durante el período de gobierno socialista. A este respecto, algunos dicen que aunque los intercambios culturales y económicos se han mantenido intactos desde la victoria de Zapatero en 2004, la complicidad ha brillado por su ausencia y la cooperación política ha sido tensa. Otros, con sus razones, aducen que más que tensa, ha sido fría, débil, distante. Los más exagerados (que no son pocos en las tribunas de opinión de nuestro país) han proferido ahora que las relaciones entre nuestro gobierno y la administración Bush son directamente inexistentes. Vamos, que no son.

Pese a todo, parece que las relaciones entre España y los Estados Unidos mejorarán. Nadie duda de que los elementos de roce (retirada inmediata de las tropas de Irak, Zapatero sentado al paso de la bandera americana en un desfile militar, etc.) son situaciones concretas y fácilmente salvables, sobretodo después de que Obama recriminase a McCain el hecho de haber perdido a España como aliado político. Ahora se abre una nueva etapa en la política exterior norteamericana, y aunque Joe Biden criticase muy duramente en su día al ejecutivo socialista por dejar la Coalición en Irak, los expertos aseguran que las heridas se curarán por mutuo interés.

Barackyourself!!!


En el contexto de Obamanía que se vive estos días, el humorista y colaborador de Buenafuente Berto Romero nos mostró hace unos días una nueva "perla web": Barackyourself.org
Se trata de una de las variadísimas páginas de apoyo al change que ofrece la posibilidad de empezar el cambio por uno mismo. Esto es, te permite subir una fotografía cualquiera para transformarla y convertirte a tí mismo en Barack Obama. Yo me he tomado la libertad (que por otro lado no sé si será bien recibida...) de barackizar a nuestro apreciado profesor, José María Perceval. Este post no pretende analizar nada en profundidad, sino más bien constatar la fiebre obamaníaca que nos azota actualmente de una forma divertida.