lunes, 2 de febrero de 2009

Obama: la investidura

20-J.

Este día pasará a la historia cómo el día de la esperanza, el día en que se disipó la neblina del triunfo postelectoral para que la nueva cara de América asumiera de una vez por todas los mandos del país. “Hay que afrontar el futuro con esperanza”, dijo Obama, “y sólo así podremos superar los nuevos retos con nuestros valores de siempre”. El parlamento del recién investido presidente ha sido analizado hasta la saciedad, y en él destaca su apelación al sacrificio colectivo y a la comprensión de que la situación es mala y no será fácil de resolver. Además, el multilateralismo en política exterior y un planteamiento keynesiano de los asuntos económicos han sido algunos de los puntos más destacables de lo que dijo.


3.000.000

Esta es la cantidad aproximada de asistentes que se agolparon en el National Mall el día de la investidura más cara de las historia de los Estados Unidos. Las gélidas temperaturas registradas en Washington no impidieron que ciudadanos de todo el país colapsaran la ciudad, metro incluido, para vivir este momento para la posteridad. Había seguidores venidos de todos los rincones del país, así como turistas extranjeros que querían formar parte también de ese pedazo de la historia. El denominador común de toda la gente que abarrotaba la zona siguiendo la ceremonia de investidura era sin duda la confianza en el nuevo líder, la práctica seguridad de que era el más indicado para los males que aquejan al país, el convencimiento de que nada puede ser peor que lo que se deja atrás…


44º

43 blancos han presidido la superpotencia antes de que por fin un negro haya llegado a la Casa Blanca. Como Obama dijo en su discurso: “Lo que era impensable hace unas pocas décadas, lo que mi padre creía imposible, es hoy realidad”. Una buena parte de los asistentes a la gran fiesta (puede llamársele así) de investidura de Obama eran afroamericanos. “Este momento es lo que mi abuelo siempre soñó”, dicen algunos, y la emoción captada por las cámaras en la destartalada voz de Aretha Franklin lo corrobora. Parece que, aunque haya sido solo por un día, todo el mundo se olvide de las diferencias y disfrute de la fiesta. Parece el retrato del poblado la noche antes del comienzo de una dura batalla.

No hay comentarios: